Nuestra nación se caracteriza por la diversidad, desde la Constitución Política de 1991 Colombia se proclama país pluriétnico y multicultural. El despertar de nuestra conciencia ecológica ha permitido que cada vez más reconozcamos con orgullo la variedad de ecosistemas que lo conforman y hagamos esfuerzos por su protección, porque también reconocemos la conexión estrecha entre nuestra sociedad y la naturaleza. Porque proteger la naturaleza es salvaguardar las formas de vida y las culturas que la componen.
La diversidad de la vida en Colombia se revela en la riqueza biológica que nos posiciona como una de las naciones más biodiversas del mundo, y en la inmensa riqueza cultural que encontramos en todo el territorio nacional y que se manifiesta en la pluralidad de comunidades y poblaciones, de lenguas nativas y criollas, de patrimonios culturales vivos, de paisajes y prácticas culturales vinculadas con sus entornos. La diversidad cultural en Colombia se refleja en nuestra historia y en las múltiples identidades que dialogan y se enriquecen constantemente con las transformaciones sociales. La cultura, sus expresiones, manifestaciones y saberes no existirían y no se mantendrían a lo largo del tiempo sin los vínculos que los grupos humanos crean para conectarse con su biodiversidad. Las comunidades, pueblos y grupos han cuidado esta diversidad tejiendo formas de ser y de vivir ligadas
a su entorno y han sabido salvaguardar las memorias, los saberes y tradiciones al tiempo que los transforman en su beneficio creando una riqueza biocultural excepcional.
Sin embargo, el modelo económico que se soporta en la extracción y explotación de la tierra, el cambio climático y los impactos económicos, políticos, ambientales y sociales del conflicto armado interno han afectado la protección de esta diversidad. Estas y otras situaciones son la causa de pérdidas
irreparables, como la vida de personas, bosques y animales; el desplazamiento de comunidades y grupos étnicos, la desaparición de lenguas y expresiones culturales y el agotamiento de recursos que son la base de las manifestaciones del patrimonio cultural material, inmaterial y natural del país.
En razón de lo anterior, las múltiples voces que participaron en la construcción del Plan Nacional de Cultura (pnc) 2024-2038 manifestaron la necesidad de promover la valoración de la diversidad cultural de nuestro país y proteger el patrimonio cultural y natural, las memorias y las expresiones artísticas y culturales desde su relación con el territorio, como uno de los ejes de esta hoja de ruta. Se plantean quince años (2024-2038) de vigencia del pnc debido al amplio proceso de actualización y revisión, a la extensa