{"id":252,"date":"2024-10-17T15:43:56","date_gmt":"2024-10-17T20:43:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.tatagua.com\/?p=252"},"modified":"2024-10-17T15:43:57","modified_gmt":"2024-10-17T20:43:57","slug":"con-su-bateria-plinio-cordoba-marco-el-ritmo-del-jazz-colombiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tatagua.com\/?p=252","title":{"rendered":"Con su bater\u00eda, Plinio C\u00f3rdoba marc\u00f3 el ritmo del jazz colombiano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed estaba \u00e9l. Impecable en su vestido claro con camisa a rayas. Antes de sentarse, revis\u00f3 los bombos de su bater\u00eda, se sec\u00f3 la cara con un pa\u00f1uelo; en los micr\u00f3fonos, los presentadores anunciaron el homenaje doble, a William Maestre y a \u00e9l, y el p\u00fablico respondi\u00f3 con una seguidilla de aplausos en los que se mezclaban la admiraci\u00f3n con la expectativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez estuvo sentado en medio de su bater\u00eda, empez\u00f3 a arrancarle sonidos a los platillos con su mano derecha y al tom de piso con la izquierda. Con la complicidad del saxof\u00f3n, por el aire empez\u00f3 a tomar vida y cuerpo la partitura de Take Five, ese cl\u00e1sico de Dave Brubeck que es un sin\u00f3nimo del jazz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa noche, \u00e9l, Plinio C\u00f3rdoba Valencia, el chocoano que tocaba en griles y en orquestas de m\u00fasica tropical colombiana, a quien los conocedores definen sin exageraciones como uno de los pioneros de la bater\u00eda jazz en Colombia, aprovech\u00f3 aquel homenaje para soltarse a cabalgar en uno de esos largos y virtuosos solos por los que es reconocido. El \u00e1nimo de libertad de este g\u00e9nero que naci\u00f3 en las calles y en los bares de New Orleans impregn\u00f3 las baquetas de C\u00f3rdoba, que saltaron durante m\u00e1s de cinco minutos en los platillos y en los bombos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese homenaje que el festival Jazz al Parque les rindi\u00f3 a C\u00f3rdoba y a Maestre, entre el p\u00fablico estaba un joven baterista que ese a\u00f1o tocaba por primera vez en el festival. Era Pedro Ojeda, quien, con algunos amigos de la universidad, hab\u00eda creado el grupo Jazz Circular.\u00a0<\/p>\n<p><em>\u201cAh\u00ed tuve la oportunidad de conocerlo por primera vez, pero luego lo dej\u00e9 de ver muchos a\u00f1os porque me fui a vivir fuera del pa\u00eds y me lo reencontr\u00e9 hacia el 2010. Yo quer\u00eda realizar un \u00e9nfasis en c\u00f3mo se tocaban los ritmos colombianos en la bater\u00eda\u00bb<\/em>, recuerda Ojeda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a ese inter\u00e9s, naci\u00f3 el documental Los propios bateros, que retrata a esos m\u00fasicos que fueron fundamentales en el desarrollo del lenguaje de este instrumento en el pa\u00eds: Guillermo Navas, Germ\u00e1n Chavarriaga, Wilson Viveros, Juancho Cuao y el propio C\u00f3rdoba. \u00a0<\/p>\n<p><em>\u201cA partir de eso empezamos a tejer la amistad y digamos que todav\u00eda, cada vez que lo visito, sigo aprendiendo de su gran conocimiento y sabidur\u00eda\u00bb<\/em>, a\u00f1ade el compositor, baterista y percusionista, que ha pasado por agrupaciones como Frente Cumbiero, Romperayo, Los Pira\u00f1as y Ondatr\u00f3pica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La influencia de C\u00f3rdoba no s\u00f3lo se resume en esos solos brillantes o en su influencia en el jazz colombiano, sino que tambi\u00e9n abarca una destacada trayectoria en las orquestas de m\u00fasica tropical y en la formaci\u00f3n de nuevas generaciones de percusionistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para reconocer y celebrar ese impacto de C\u00f3rdoba, el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella realizar\u00e1 este viernes 18 de octubre el Primer Encuentro de Bateristas Colombianos: Bateristas del Siglo XX, en el que participar\u00e1n varios de sus colegas.<\/p>\n<h2>El rey negro del jazz\u200b<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plinio C\u00f3rdoba cumpli\u00f3 89 a\u00f1os este 16 de octubre. Actualmente, vive en la misma casa en la que ha estado desde hace cincuenta a\u00f1os, en la avenida Caracas con calle 60, y a\u00fan sigue recibiendo visitas de Pedro Ojeda, ese colega que lo vio ejecutando ese s\u00f3lo memorable en 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los dos m\u00fasicos se sientan en el comedor para hablar de m\u00fasica, C\u00f3rdoba suele tocar con sus dedos la mesa y, seg\u00fan Ojeda, se escucha como si fuera una bater\u00eda. Suena con todo el sabor, con todas las din\u00e1micas; ese simple hecho ya es una demostraci\u00f3n del conocimiento que C\u00f3rdoba tiene de los ritmos y de c\u00f3mo deben sonar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cYo he aprendido de \u00e9l as\u00ed, vi\u00e9ndolo tocar en la mesa o con las baquetas en el pad. Son c\u00f3digos r\u00edtmicos que tienen unos or\u00edgenes desde el Choc\u00f3, pero tambi\u00e9n de c\u00f3mo se tocaba la m\u00fasica antes; cosas que no te van a aparecer en ninguna cartilla o en ning\u00fan m\u00e9todo ni en ning\u00fan v\u00eddeo de YouTube\u00bb<\/em>, a\u00f1ade Ojeda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escritor y periodista musical Juan Carlos Garay apunta que una de las fuentes m\u00e1s citadas cuando se habla del baterista chocoano es un art\u00edculo de una periodista del diario El Tiempo, Alegre Levy, en el que ella afirmaba que, escuchando a Plinio C\u00f3rdoba, uno se confunde porque piensa que el jazz no naci\u00f3 en Nueva Orleans, sino en El Choc\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEs una frase muy bonita y que habla de su vocaci\u00f3n. (Plinio) es un artista con una vocaci\u00f3n tremenda que lo hizo superar muchos obst\u00e1culos, perteneci\u00f3 a una generaci\u00f3n a la que le toc\u00f3 muy dif\u00edcil, porque era una \u00e9poca en la que hab\u00eda que abrirse paso en un circuito de bares, de griles y de restaurantes y con muy pocas posibilidades de, por ejemplo, llegar a grabar un disco\u00bb<\/em>, cuenta Garay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su biograf\u00eda sobre C\u00f3rdoba, Homero Daniel Rodr\u00edguez escribi\u00f3 que el baterista lleg\u00f3 a Quibd\u00f3 desde el corregimiento de San Jos\u00e9 de Purr\u00e9 y all\u00ed, en la capital chocoana, se deleit\u00f3 con los sonidos de percusi\u00f3n de las tradicionales chirim\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00f3rdoba armaba bater\u00edas improvisadas con tarros y sol\u00eda perderse las clases de la escuela por dedicarse a tocar su instrumento, lo que generaba los castigos de sus padres, que no estaban de acuerdo con su inclinaci\u00f3n musical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras llegar a Bogot\u00e1, gracias a un amigo de la familia, C\u00f3rdoba se dedic\u00f3 a aprender bater\u00eda de forma autodid\u00e1ctica y obtuvo su primer trabajo en el restaurante La Serenata, en la carrera S\u00e9ptima con calle 72.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed naci\u00f3 el mito del &#8216;Rey negro del jazz&#8217;.<\/p>\n<h2>Su ritmo tropical<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lenguaje de bater\u00eda de C\u00f3rdoba no s\u00f3lo est\u00e1 influenciado por esos ritmos de jazz que escuchaba en la radio, sino por los g\u00e9neros tropicales que dominaban los griles y los bares de la \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el periodista musical Luis Daniel Vega, C\u00f3rdoba fue uno de los protagonistas de esa escena floreciente de la vida nocturna del centro bogotano, gracias a griles como Colombia y Miramar y al Freddie&#8217;s Club.<\/p>\n<p>Este movimiento era una especie de prolongaci\u00f3n del esp\u00edritu que marc\u00f3 el nacimiento del jazz en Estados Unidos. <em>\u201cEn Estados Unidos, en las d\u00e9cadas de 1930 y 1940, los sitios del jazz eran las tabernas y los bares, antes de pasar a escenarios m\u00e1s encopetados como los teatros. All\u00ed se practicaba este tipo de m\u00fasica que ten\u00eda cierta sinton\u00eda con el bajo mundo y ac\u00e1 en Colombia no sucedi\u00f3 nada distinto, era m\u00fasica de los barrios, de los amanecederos\u00bb,<\/em> a\u00f1ade Vega.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de ese impacto de C\u00f3rdoba en la escena del jazz colombiano, Pedro Ojeda destaca su trabajo en las orquestas tropicales que dominaron la escena musical de la segunda parte del siglo XX.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ojeda, el baterista chocoano toc\u00f3 con agrupaciones tan importantes como la de Am\u00e9rico y Sus Caribes, en la que reemplaz\u00f3 a un joven Edy Mart\u00ednez que estaba probando con la bater\u00eda antes de dedicarse al piano. Tambi\u00e9n pas\u00f3 por las orquestas de Ram\u00f3n Ropa\u00edn e hizo reemplazos en la de Pacho Gal\u00e1n.<\/p>\n<p><em>\u201cEn estas orquestas \u00e9l tocaba merecumb\u00e9s, gaitas, porros, pero tambi\u00e9n pasillos, bambucos y currulaos. Es decir, una cantidad de ritmos que hac\u00edan parte del repertorio colombiano y que fueron tambi\u00e9n la escuela de Plinio\u00bb,<\/em> asegura Ojeda.<\/p>\n<p>Por una orilla, C\u00f3rdoba desarroll\u00f3 un estilo \u00fanico a la hora de interpretar ritmos como swing, bossa y samba, y, por la otra, cre\u00f3 el grupo Plinio y su Sonido de Am\u00e9rica, en el que brillaban g\u00e9neros como la guaracha y la salsa, entre otros.<\/p>\n<p>Esa trayectoria lo llev\u00f3 a formar lazos art\u00edsticos y de amistad con otros referentes de la bater\u00eda en Colombia como los hermanos Cuao -Wilfredo y Juancho-, Guillermo Navas, su gran amigo, y Germ\u00e1n Chavarriaga.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, estuvo en la Orquesta Cumbia Colombia de Chucho Fern\u00e1ndez, en la que comparti\u00f3 con Joe Madrid y Justo Almario, y se present\u00f3 en programas como Espectaculares JES y El Show de Jimmy.<\/p>\n<p><em>\u201cSi bien uno a primera instancia no ve a Plinio tan referenciado en la historia discogr\u00e1fica, \u00e9l s\u00ed hizo parte de esa historia, grab\u00f3 en los grandes estudios con orquestas y fue parte de esa gran explosi\u00f3n de la m\u00fasica tropical colombiana\u00bb<\/em>, a\u00f1ade Ojeda.<\/p>\n<h2>El formador de bateristas<\/h2>\n<p>Jaime Monsalve, jefe musical de Radio Nacional, destaca que ese baterista autodidacta tambi\u00e9n fue clave en la educaci\u00f3n de muchos j\u00f3venes que ten\u00edan la inquietud y el inter\u00e9s por ese instrumento.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Monsalve, C\u00f3rdoba tuvo su escuela de percusi\u00f3n y de bater\u00eda, llamada Fundaci\u00f3n Musical Plinio C\u00f3rdoba, en un segundo piso en la carrera 13 con calle 57 en Bogot\u00e1. \u201cPor ah\u00ed pasaron muchos bateristas bogotanos de la generaci\u00f3n de la d\u00e9cada de 1980. Plinio fue fundamental para la educaci\u00f3n bater\u00edstica bogotana del jazz\u00bb, complementa Luis Daniel Vega.<\/p>\n<p>Ojeda a\u00f1ade que, para \u00e9l, la gran ense\u00f1anza de C\u00f3rdoba ha sido poder conocer c\u00f3mo fue desarrollando ese lenguaje musical que lo caracteriza, ese esp\u00edritu con el que logra erigir una bater\u00eda con solamente sus manos y una superficie firme.<\/p>\n<p>A eso se suma esa curiosidad, la que en sus primeros a\u00f1os en Bogot\u00e1 lo llev\u00f3 a coleccionar discos de ese ritmo que apenas estaba entrando en Colombia o la que lo impulsa a seguir aprendiendo para su faceta como pedagogo.<\/p>\n<p><em>\u201c\u00c9l siempre ha tenido un inter\u00e9s muy grande por seguir profundizando sus estudios. Y eso lo sigue acompa\u00f1ando hasta el d\u00eda de hoy, aunque ya no ejerce, todav\u00eda tiene una gran lucidez y puede ense\u00f1ar mucho y aportar mucho a cualquier m\u00fasico\u00bb<\/em>, finaliza Ojeda.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"ms-rtePosition-4 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.mincultura.gov.co\/noticias\/PublishingImages\/Imagenes-noticias\/plinio-steve.jpg\" alt=\"Plinio Cordoba\" \/><\/p>\n<p><span class=\"ms-rteStyle-References\" data-olk-copy-source=\"MessageBody\"><em>C\u00f3rdoba, en la Escuela de M\u00fasica y Audio Fernando Sor, junto al percusionista Steve Smith. Foto: Cortes\u00eda Plinio C\u00f3rdoba<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ah\u00ed estaba \u00e9l. Impecable en su vestido claro con camisa a rayas. Antes de sentarse, revis\u00f3 los bombos de su bater\u00eda, se sec\u00f3 la cara con un pa\u00f1uelo; en los&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":253,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,1,10],"tags":[],"class_list":["post-252","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-musica","category-principal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=252"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/252\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":254,"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/252\/revisions\/254"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/253"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tatagua.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}